Conversa
a la fe y la espiritualidad, de lo que hace gran campaña. Pija de manual (para quienes
ignoréis que significa este término, os apunto la definición que da el
diccionario de la RAE: "Dicho de una persona: Que en su
vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase
social acomodada").
Y
no, no tiene una ocupación laboral conocida. Ay perdón, sí que la tiene: posar
para revistas, una ingente cantidad de photocalls, ....
Pues
bien, a esta señorita se la convierte en protagonista de un programa de televisión
-al que se le está dando una publicidad que ya quisiera yo para mi empresita-
en el que se nos va a contar su durísimo día a día.
Y
hete aquí, que mi hija (15 años) y sus amigas llevan una semana dándole vueltas
al tema de si podrán o no ver el programita de marras. Hoy me ha vuelto a
insistir en que quieren verlo todas; ya sabéis: "pues Fulanita y Menganita sí van a
verlo y luego lo comentaremos en el recreo. Así que al final yo me enteraré de
lo que pase, aunque no me dejéis que lo vea".
No
sé -evidentemente- cuál será el contenido concreto del programa y
para qué edades estará recomendado. Desde luego me temo lo peor: un desfile de
lujerío, pijerío, frivolerío,.....
¿Y porque me importa?. Esto es lo
fundamental: porque tengo que educar a dos hijos en "la realidad de la vida". Tengo que decirle que la verdad verdadera es
levantarse todos los días y trabajar duro para vivir sin apreturas, pero sin lujos.
Tengo
que enseñarle que esa chica que se va a convertir en un ídolo social no es más
que una caja vacía de realidad. Que no merece la pena aspirar a tener esa vida,
por muy buena que sea, porque -entre
otras cosas- es tan artificial como su
protagonista. Tengo que convencerles de que hay valores que no se pueden
computar en una cuenta corriente,......
Nadie
va a obligar a nadie a ver este u otro programa de televisión; seguro que me
dirán que se trata de un programa destinado al relax y a la distracción. Y es cierto que mi libertad para no verlo
es la misma que la de quién ha decidido emitirlo.
Pero:
¿a nadie le preocupa lo que estamos promocionando?.