lunes, 13 de enero de 2014

EL LIDERAZGO Y EL TALENTO.... SEGÚN L@S NIÑ@S (y III).


En las dos partes anteriores expliqué cómo entendían est@s niñ@s los conceptos de líder y liderazgo. Hoy voy a referirme a su idea de TALENTO.  Y repito: todo lo aquí expresado es una transcripción  fiel  (casi literal) de lo que ocurrió en esas maravillosas charlas; todo lo que cuento responde exclusivamente a las ideas, debates y conclusiones de estos  "PROYECTOS DE ADULTO"  (que no de proyecto de persona, porque me han demostrado que personalidad les sobra).

 

6ª Actividad: ¿Podéis decirme  qué significa la palabra  "talento"?.

                Gran silencio inicial.  De pronto, Amadeo (siempre uso nombres supuestos) levanta la mano y dice:  "es algo que tú sabes hacer muy bien, como  cantar, bailar o hacer juegos de magia".   (Y es que  la clase es fiel seguidora de programas de televisión tipo   "La Voz"  o "Tú sí que vales". Por tanto, inicialmente su imagen del talento es televisiva).  

                Yo les pregunto:  ¿y dónde se aprenden esos talentos?.  Primera respuesta generalizada:  "es algo que tú sabes desde chico. Pero lo también lo puedes aprender en las escuelas de canto, de baile o de magia".

                Sin embargo Cristina señala:  "no, no se aprende.... te tiene que salir de dentro, porque es un arte. Y si vas a una escuela es para mejorar;  pero si no sabes cantar porque sí, nadie te va a enseñar........ Si no todos.....  podríamos ser cantantes".  Refrendo popular.

                "Además, añade Alba, si hubiera que estudiar para saber bailar o cantar, los negros de África no podrían hacerlo porque son pobres y en sus colegios sólo les pueden enseñar a leer y escribir, pero no a cantar para hacer conciertos por el mundo,... como los One Direction".

                Entonces, reflexiono,  el talento ¿es algo que tienes porque sí; es decir, no tod@s sabemos cantar, igual que no td@s somo pelirroj@s o tenemos los ojos azules?.  ¡¡¡¡SÍÍÍÍÍ¡¡¡¡

                Y ¿no hay más talentos?; ¿sólo es talento cantar bien, saber bailar,...?. Nuevo silencio. Y de pronto empiezan a enumerar:  " saber cocinar,  dibujar bien, tocar la guitarra, conducir rápido sin accidentes,  ser piloto de aviones, hacer crucigramas, ....".

                ¿Y  jugar bien a videojuegos ,  leer bien o  hablar delante de todo el colegio  sin que nos de vergüenza,... es un talento?.   Clamor popular: ¡¡¡¡Jugar a videojuegos NOOOOOO es un talento¡¡¡¡¡.  Muchas risas.   "Si eso es muy fácil; sólo hay que enchufar la consola y jugar. Y algunas ni se enchufan.....".

                Luis dice:  "bueno, es que eso es fácil hasta que se tienen 30 años o más. Una vez que cumples TODOS esos años, no sé porqué, pero empiezas a no saber manejar la maquinita y a jugar fatal.  A mi padre yo le he tenido que ensañar a jugar al Pest".    No sé si el juego se escribe así o no, porque -claro está-  tengo más de 30 (muchos más de TODOS esos).

 

                Repregunto:  ¿y leer bien, despacio, sin equivocarnos no es talento?.  Ana concluye:  "No eso no es  talento  porque no sirve para trabajar o para ganar dinero ...... ni para ser famoso".  

                Les contesto:  entonces, como vosotr@s no trabajáis, ni ganáis dinero,  ni salís en la tele,....  ¿no tenéis ningún talento?. De nuevo silencio y estupor, hasta que Amadeo responde:  "bueno, nosotros sí trabajamos. Mis padres me dicen que tengo que venir al cole y estudiar porque ese es mi trabajo, Así que,........".

            La clase inmediatamente le apoya:  "claro que trabajamos.  ¡¡¡Con lo difícil que son las mates o el inglés.... y lo largo que son los exámenes de cono (conocimiento del medio/sociales).... y todos los deberes que nos mandan.....".

                Y sentencia  Alba:   "ah, y mira Rober o Marisa, que sacan  los problemas de mates a la primera, sólo con que la seño los explique una vez en la pizarra. ¡¡¡Eso sí que es talento¡¡¡".

 

                Mirian levanta la mano rápidamente  y dice:  "¿Y saber hacerte tú sola una trenza de espiga es tener talento?".  Muchas risas y murmullos. Invito al resto de la clase a opinar. Evidentemente, para los niños eso no es talento, es una tontería muy gorda que no sirve para nada. Sin embargo, para las niñas es algo muy importante,  "para cuando te vistes de flamenca, o vas a una comunión,.....".

                Nuevo debate acalorado:  "Estas niñas, siempre piensan en lo mismo: estar guapas y presumir.....Como si fueran a la feria o de fiestas todos los días. ¡¡¡¡Que eso no da de comer¡¡¡".

            "¿Qué no da de comer? ¿Y si quieres ser peluquera o maquilladora de la tele......?".  Nuevo silencio.  "Bueno vale, para ser peluquera sí, pero yo digo para vender videojuegos".

                Vamos a repasar: entonces,  ¿el talento es algo que se tiene desde que se nace y que sirve para ganar dinero, para ser famoso o para trabajar,  aunque sea en el cole? ¡¡¡¡SÍÍÍÍÍ¡¡¡¡

                Concha dice:  "A ver si me aclaro: ¿tener talento es saber hacer algo que no has estudiado?". Respondo,  (pensando también en la profesora, los padres y las madres): Vamos a ver, es algo que tú sabes hacer porque sí, de forma natural, aunque luego debes estudiar y practicar  para mejorar lo que te sale bien naturalmente, para que no se te olvide.

                Por ejemplo, si domináis un video juego y sale una versión nueva, hasta que no juguéis con esa nueva versión varias veces y os aprendáis los trucos no podréis dominarlo  ¿no?.

                "Eso es verdad, corrobora Tomi, porque  el  GTA III tiene más escenarios y caminos que el  I y el II. Y cómo yo sólo puedo usar ese juego cuando voy a casa de mi primo,  el carota siempre me gana y se cree que es porque es buenísimo. Pero no lo es, sólo me gana porque él puede practicar los trucos más veces que yo". 

 

                Les vuelvo a preguntar: y saber hacer amigos, saber sonreír o no enfadarse a la primera ¿son talentos? Porque eso no nos ayuda a aprobar.  Rápidamente Amadeo dice:  "Eso no es talento; es paciencia; que mi madre siempre que se enfada con mis hermanos o conmigo, dice que Dios me dé paciencia para soportaros".

                Y Merche apunta   "Pues yo no entiendo porque sonreír o saber escuchar es un talento. Todos nos reímos y todos oímos".  Veamos. le apunto: cuando tú estás enfadada con una buena amiga ¿a qué necesitas contárselo a alguien?.  Y si tienes un problema que tú consideras importante, todavía tienes más necesidad de que te dejen contarlo, sin interrumpirte y sin decirte que eso es una tontería  ¿verdad?. ¿Qué talento sería ese?.

                Y cuando tu padre o tu madre llegan cansados de trabajar ¿a qué no quieres verlos de mal humor, seri@s... y prefieres que sonrían?.  Seguro que habéis oído eso de  "al mal tiempo buena cara".  Pues las personas que, a pesar de estar cansadas, tristes o agobiadas, siempre sonríen, tienen un talento. ¿Cuál puede ser?; ¿para qué serviría ese talento?.

                Para Marta Q, sería el talento de  "ser buena amiga o el de ser cariños@ con los demás. Y es un talento muy importante porque sabes hacer felices a la gente a la que quieres".

                Álvaro pregunta (no os lo perdáis):   "y cuando mi padre me echa la bronca, ¿también tiene un talento?".  Carcajadas generalizadas.  Y respuestas variopintas. Os destaco algunas,  por ser las que me llamaron más la atención: "eso no es talento, sino mala leche";   "ser malo no es tener talento,  porque el talento sólo sirve para hacer cosas buenas ¿a qué sí?." .

                Invito a la clase a reflexionar sobre esa pregunta de Álvaro.  Tras un período de silencio y miradas cruzadas, Ana dice:  "pues si te riñen para educarte...., a lo mejor ............. SÍ es un talento, porque te tienen que educar y decirte qué está bien y que está mal".

                 ¿Y qué talento ves tú ahí?, le pregunté. Reflexiona y me dice:  "es que a lo mejor a mi padre, cuando llega tan tarde de trabajar o de un viaje, no le apetece reñirme sino cenar tranquilo y ver una peli. Pero hace el esfuerzo de preocuparse por mí y educarme aunque no tenga ganas. Debe ser el talento de querer y de ser buen padre".                  Silencio generalizado, hasta que Concha pregunta: ¿es......... el de saber ser responsable de sus hijos?.

 

7ª Actividad: ¿Creéis que tod@s y cada un@ de vosotr@s tenéis un talento?.  
                "Bueno, ........ si el talento es  lo que tú dices, claro que sí",  responden.   "Unos sabemos jugar al fútbol, otros saben bailar, otros saben matemáticas, otros tienen amigos, otros dibujan muy bien,,....

 
8ª Actividad: ¿Y todos los talentos que vosotr@s tenéis para venir al colegio son igual de importantes?.
                ¡¡¡¡NOOOOOO¡¡¡   "Los más importantes son los que te sirven para trabajar y que te paguen un montón".  "Y para ser jefa".  "Y para aprobar".

                Y en el cole  ¿vale lo mismo el talento para jugar al fútbol que el de sacar buenas notas en matemáticas o en conocimiento del medio, o el de  leer bien?.

                Tras otro silencio, Concha responde:  "depende de dónde estés: en el patio a lo mejor  es más importante jugar bien o tener muchas amigas para hablar. Pero en los exámenes es más importante aprobar".

                Mario refuta:  "Sí, pero hay muchos deportistas en América que van a la universidad con becas de deporte y no necesitan tener buenas notas".  Y Concha no se calla:  "ah, pero antes tienen que sacar por lo menos un cinco en todas las notas".

                Amadeo interviene:  "¿Y porqué leer bien es un talento"?.  Yo le pregunto si le gusta leer en público, delante de su clase o de otros clases del colegio.  Me dice que en absoluto, que le da mucha vergüenza.  Añade:  "por eso siempre leen  Dámaso o Marta; porque a ellos sí les gusta y no les da vergüenza,.................. Ah, ahora caigo; por eso es un talento, porque no les da vergüenza y se les da bien. Vale, vale, Es un talento que sirve para estar en el colegio".

 

9ª Actividad: El talento que cada un@ tenéis ¿sólo le sirve a quien lo tiene o puede ser útil también para el resto de l@s compañer@s?.
            Tras unos instantes de silencio, serio y reflexivo, la respuesta inicial es que el talento es útil sólo para quien lo tiene. Y antes de que yo pueda intervenir, Dámaso replica:  "pues si decís que yo tengo talento porque leo bien, sí que os aprovecháis porque cuando piden voluntarios para leer, siempre me nombráis a mí o a Marta.........".

            Y Marisa replica:  "y yo os explico los problemas en el recreo cuando no los entendéis".  Murmullo de aceptación general.

                Mario asume su protagonismo:  "y yo juego en el equipo del colegio y os traigo a clases los trofeos que ganamos".            
            ¡¡¡Pues vaya tontería; traes los trofeos porque quieres,... `para presumir tú¡¡¡¡. Y el aludido replica enfadado:  "Sí claro, seguro; pero luego le dices a tus amigos:  Mira a ese que ha marcado yo le conozco porque está en mi clase. Así que tú también presumes y mi talento para el fútbol sí que te sirve".

 

Queridísim@s lector@s: hasta aquí mi experiencia con esta clase. Y a modo de resumen debo señalar que, a pesar de los tópicos, estereotipos, sexismos,.....  debemos reconocerles su sinceridad.  No son más que meros testigos de lo que cada día viven (o creen que van a vivir); son espejos de l@s adult@s. Y un canto a la esperanza: ell@s, por propia iniciativa, me han pedido una nueva  "REUNIÓN DE TRABAJO"  para hablar de los talentos necesarios para la profesión que cada un@ tiene previsto escoger.  Qué seri@s ¿verdad?.

 

Y en todo caso, recordemos  que en nuestras manos están (aún, ) para poder corregirles aquellos aspectos que no nos convencen. Aunque claro,................. quizás el trabajo deba empezar por nosotr@s mism@s.